La exigencia de la felicidad en la pareja

No son pocas las parejas que vienen a terapia para reflexionar sobre sus conflictos e intentar obtener aprendizajes de las situaciones que les suceden en su relación. Pues todas ellas, tarde o temprano llegan a una misma conclusión, se creen raras por tener conflictos e idealizan a las otras parejas pensando que no tienen problemas y que son siempre "felices".

Y no es casualidad llegar a esta conclusión, a la que por supuesto también llegan muchos pacientes en terapia individual, y es que vivimos una época del "buen rollismo" donde todos intentamos dar una imagen de constante felicidad, no tenéis más que seguir bajando en facebook para comprobarlo, que hace que parezca obligado estar en una continua búsqueda y mantenimiento de emociones y sensaciones placenteras, intentando evitar las que ahora se catalogan de emociones "negativas" (enfado, tristeza, miedo, etc.).

Con esta idea no solo no nos permitimos obtener los aprendizajes de estas emociones si no que además nos frustramos y culpabilizamos cuando las sentimos. Parte del aprendizaje pasa por volver a la realidad, aceptando tanto las emociones placenteras como las que causan más dolor para poder continuar creciendo tanto individualmente como en la pareja, haciéndonos responsables de nuestras emociones y de nuestras conductas para conseguir un equilibrio y una plenitud en la pareja que nos permita avanzar y evolucionar.